Berlín para Los Peregrinos Gastronómicos: un fin de semana de viernes a lunes
Hormigón, tilos y una ciudad que no deja de empezar de nuevo.
Comer es el itinerario. Desayuno donde comen los estibadores, una visita al mercado, el plato por el que es famosa la ciudad en el sitio que mejor lo prepara y una cena seria.
Viernes: El mercado cubierto y el cristal
- Markthalle Neun
El mercado del viernes en la nave de hierro de 1891: la focaccia de Sironi, el queso de Brandeburgo y el carnicero que dice de qué granja viene cada pieza; come algo en cada dos puestos.
- Mustafas Gemüse Kebap
El kebab vegetal por el que hace cola la ciudad, berenjena asada y feta en el pan; los cuarenta minutos de cola forman parte del plato.
- Rutz Weinbar
La enoteca bajo una cocina de dos estrellas, una cata de riesling alemán por copa mientras el sumiller explica la pizarra; reserva un taburete en la barra.
Sábado: Mercado, clase y la cena seria
- Mercado de productores de Kollwitzplatz
El mercado del sábado a la apertura: queso de cabra de Uckermark, pescado ahumado del Havel y el puesto de pan que se agota antes de las once.
- Clase de cocina de Goldhahn und Sampson
Una charcutería con cocina de enseñanza en la planta de arriba; cuatro horas con un menú berlinés o de temporada, delantales y almuerzo incluidos, con reserva previa.
- Tim Raue
Con estrella Michelin y sin pan: pato laqueado de Pekín en tres servicios y langostino al wasabi, el menú asiático de Raue en una sala sencilla junto a Checkpoint Charlie. Reserva con un mes de antelación.
Domingo: Desayuno, parque tailandés, Buletten
- Café Einstein Unter den Linden
Un desayuno al estilo vienés en una cafetería de Unter den Linden: huevos blandos en vaso, Apfelstrudel y un Melange, con los periódicos en sus varillas. Ve temprano.
- Thaipark
El mercado de comida callejera tailandesa de los domingos, que empezó como picnics sobre la hierba y ahora está en un pabellón: ensalada de papaya machacada al momento, cerdo a la brasa y arroz glutinoso con mango.
- Max und Moritz
Buletten con ensalada de patata y una Kreuzberger Molle bajo un techo de hojalata de 1902; el plato berlinés en la sala a la que pertenece.
Lunes: Bollos, una nave y una última salchicha
- Zeit für Brot
El bollo de canela que originó una cola, sacado del horno mientras lo miras a través del cristal; cómete dos para el tren.
- Marheineke Markthalle
La otra nave de mercado de Kreuzberg, abierta los lunes, con una quesería, tiendas turcas y los cafés de la Bergmannstraße en la plaza de fuera.
- Witty's
Currywurst ecológica enfrente del KaDeWe, patatas fritas con mayonesa y kétchup, de pie en el mostrador antes del U-Bahn al aeropuerto.