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Ciudad de México para Los Viajeros del Tiempo: un fin de semana de viernes a lunes
Piedra volcánica, rosa Barragán y una ciudad que se hunde.
Historia y arquitectura, leídas en el orden correcto. Medievo el sábado, modernismo el domingo, un guía que conoce los cotilleos y una copa donde bebían los conspiradores.
Viernes: La ciudad enterrada
- Catedral Metropolitana
Tres siglos construyendo sobre un lago desecado: empieza por la plomada bajo la cúpula y busca las piedras aztecas reutilizadas en la base de los muros.
- Palacio de Bellas Artes
Art nouveau por fuera, art déco por dentro y el Hombre en la encrucijada de Rivera, repintado aquí después de que Rockefeller destruyera el original de Nueva York.
- Bar La Ópera
El bar de los conspiradores: reservados tallados de 1876 y el agujero de bala que Pancho Villa dejó en el techo, con una cazuela de chamorro y un tequila.
Sábado: Piedra azteca, colegio barroco
- Templo Mayor
El doble templo que Cortés enterró bajo su catedral, hallado en 1978 cuando un electricista dio con la piedra de Coyolxauhqui; el tzompantli del museo es lo que hay que ver.
- Antiguo Colegio de San Ildefonso
Un colegio jesuita de 1588 cuyas escaleras albergan los primeros murales de Orozco; los guías saben qué claustro presenció la redada del ejército de 1968.
- Azul Histórico
El menú de clásicos regionales de Ricardo Muñoz Zurita, en el patio de un palacio del siglo XVII, bajo árboles cargados de faroles.
Domingo: Hormigón y campus
- Ciudad Universitaria
La Biblioteca Central de O'Gorman, sin ventanas y recubierta de mosaico de piedra, el relieve de Siqueiros en la Rectoría y el plano del campus sobre campos de lava de 1952.
- Casa Luis Barragán
La única visita guiada que merece la pena reservar: la casa de Barragán de 1948, muros de color, una cruz recortada en la ventana y la azotea abierta solo al cielo.
- Meroma
Un comedor de casa urbana, sobrio, con patio, pan de masa madre y una carta corta que cambia con lo que llega del Mercado de Jamaica.
Lunes: Altura y una última casa
- Torre Latinoamericana
La torre de 1956 que resistió el terremoto de 1985 sobre su cimentación flotante; la terraza de la planta 44 muestra toda la cuadrícula del antiguo lecho lacustre.
- Casa Gilardi
La última casa de Barragán, con visita con cita: un pasillo amarillo que termina en una piscina azul con un único muro rojo dentro del agua.
- Los Especiales
Tacos de canasta sacados de un cesto bajo los arcos, comidos de pie con un Boing antes de tomar el metro al aeropuerto.