Venecia para Los Románticos: un fin de semana de viernes a lunes
Una ciudad sobre pilotes de madera, hundiéndose con elegancia.
El fin de semana para dos. Terrazas al atardecer, una mesa reservada con semanas de antelación, un paseo de vuelta a casa por el camino largo. Nada antes de las diez, nada con prisa, un despilfarro del que hablarás durante años.
Viernes: Agua y atardecer
- Vaporetto 1 por el Gran Canal
Coge la línea lenta y ponte en la proa; los palacios se vuelven dorados, luego grises, y el canal entero es tuyo durante cuarenta y cinco minutos.
- Scuola Grande di San Rocco
El ciclo de Tintoretto en la sala alta, en penumbra; pide un espejo prestado para leer el techo y siéntate en el banco hasta que la sala se vacíe.
- Antiche Carampane
«Nada de pizza, nada de lasaña, nada de menú turístico»; cangrejos moeche en temporada y un Soave en un campiello escondido que cuesta encontrar, que es precisamente la gracia.
Sábado: Islas al borde
- Cementerio de San Michele
Stravinski, Diaghilev con una zapatilla de ballet sobre su tumba, Brodsky y Ezra Pound bajo los cipreses; dos paradas del 4.1 y una hora tranquila.
- Torcello
La primera Venecia: una catedral del siglo VII con un mosaico del Juicio Final, un trono de piedra en un prado y casi nadie.
- Locanda Cipriani
La posada de la isla de Hemingway, cena en el jardín antes del último barco de vuelta; mira los horarios del vaporetto 12 antes de pedir la segunda botella.
Domingo: La Giudecca
- De las Zattere al Redentore
Pasea con un café por el muelle soleado y cruza con la línea 2 hasta la iglesia votiva de Palladio, levantada tras la peste de 1576; la Giudecca es el lado tranquilo de la ciudad.
- Ca' Rezzonico
El museo del siglo XVIII, con los techos de Tiepolo, las escenas pequeñas de la vida veneciana de Longhi y la sala donde murió Browning.
- Osteria alle Testiere
Nueve mesas, pescado de la laguna y ninguna carta más allá de lo que llegó esa mañana; dos turnos por noche, así que reserva el más tardío.
Lunes: El último puente
- Plaza de San Marcos al amanecer
La plaza antes de que llegue el primer grupo, con las palomas, los barrenderos y las pasarelas de la acqua alta apiladas a un lado.
- Palazzo Fortuny
El palacio-estudio de Mariano Fortuny, de terciopelos y lámparas, restaurado y abierto de nuevo; la planta alta conserva la luz con la que él pintaba.
- Caffè Florian
Un último café en las salas de 1720 donde se sentaron Byron y Proust, con la orquesta tocando para una plaza vacía; paga el suplemento de música y disfrútala.