Budapest para Los Viajeros del Tiempo: un fin de semana de viernes a lunes
Agua termal, ruin bars y un río que parte la ciudad en dos.
Historia y arquitectura, leídas en el orden correcto. Medievo el sábado, modernismo el domingo, un guía que conoce los cotilleos y una copa donde bebían los conspiradores.
Viernes: Barroco y puentes
- Palacio Gresham
La joya modernista junto al puente, hoy un hotel; entra en el vestíbulo para ver las puertas de pavo real, las vidrieras y la forja.
- Zapatos a orillas del Danubio
Sesenta pares de zapatos de hierro marcan el lugar donde se fusilaba a judíos y se arrojaban sus cuerpos al río en 1944-45; es sencillo y conmovedor al atardecer.
- Kéhli Vendéglő
La antigua posada de Óbuda de la que escribió Krúdy, hoy un local familiar con tuétano sobre pan tostado y un gulasch de verdad; conviene reservar.
Sábado: Buda medieval hasta los Habsburgo
- Laberinto del Castillo de Buda
Un sistema de cuevas bajo la colina del Castillo que sirvió de bodega, refugio antiaéreo y prisión; se entra por un pasaje iluminado con lámparas, así que lleva calzado para la piedra mojada.
- Bastión de los Pescadores
Las torres copian a las siete tribus magiares, y detrás se alza la aguja de piedra de la iglesia de Matías; las terrazas inferiores son gratis cuando la taquilla está cerrada.
- Déryné Bistro
Un bistró luminoso bajo el castillo, que lleva el nombre de una actriz; el menú del almuerzo del día tiene buena relación calidad-precio y los pasteles vienen de una pastelería del barrio.
- Galería Nacional Húngara
Dentro del Palacio Real, con pintura húngara desde los retablos góticos hasta Munkácsy; la cúpula ofrece otra vista del Danubio.
Domingo: De la sinagoga al Terror
- Gran Sinagoga
La sinagoga más grande de Europa, de estilo morisco, con el monumento al Árbol de la Vida en el jardín; cierra los sábados, así que el domingo es tu día.
- Casa del Terror
La antigua sede de la Cruz Flechada y de la policía secreta comunista, hoy un museo sin sentimentalismos de ambos regímenes; calcula dos horas y deja tiempo para caminar después.
- Café Central
Un café literario donde discutían los poetas y críticos de Nyugat; pide un café y una porción de tarta Dobos y lee un periódico.
Lunes: El barrio de los Habsburgo
- Parlamento húngaro
Una hora guiada bajo la cúpula neogótica, junto a la Santa Corona de Hungría; las visitas tienen hora y aforo limitado, y los titulares de pasaporte de la UE pagan aproximadamente la mitad.
- Basílica de San Esteban
La iglesia más grande de la ciudad, con una cúpula neoclásica terminada en 1905; la torre panorámica de arriba merece la subida.
- Café Gerbeaud
Una cafetería que sirve la misma plaza desde 1858, con paneles de madera y una auténtica tarta Dobos; una buena última parada antes del aeropuerto.