Oporto para Los del Fin de Semana Lento: un fin de semana de viernes a lunes
Granito, azulejo y el lento Duero, marrón.
El fin de semana como descanso. Un hotel que merezca la pena, un hammam o un balneario, una visita sin prisas cada día, comidas que se alargan hasta la tarde y noches tempranas.
Viernes: Instalarse
- Passeio das Virtudes
Un jardín en terrazas sobre el río con un quiosco-bar, el sitio para decidir que hoy no pasa nada más.
- Prova
Una enoteca que sirve vinos portugueses por copas con sus historias; sin visita guiada, sin cola, con un sitio en la barra.
- Cantinho do Avillez
Portugués moderno en una sala larga y tenue, el pudin abade de priscos para terminar y un paseo temprano de vuelta cuesta arriba.
Sábado: El baño
- Confeitaria do Bolhão
La pastelería de 1896 para un desayuno tardío y largo de pão de ló y café, con el periódico y sin agenda.
- Spa de vinoterapia en The Yeatman
Un tratamiento de semilla de uva de Caudalie y la piscina cubierta con la ciudad en la ventana; quienes no se alojan reservan un tratamiento y pasan la tarde.
- Taberninha do Manel
Pescado a la plancha en el muelle de Gaia con las bodegas a la espalda y la ciudad iluminada enfrente; la vuelta a pie por el puente es el ejercicio del día.
Domingo: Un parque y una comida larga
- Parque de Serralves
Pasa la mañana en dieciocho hectáreas de parque, el museo de Siza solo si llueve; el paseo por las copas de los árboles termina en la granja y sus burros.
- Casa de Chá da Boa Nova
Comida que se alarga hasta la tarde en la casa de té de Siza de 1963 sobre las rocas, con cada ventana enmarcando el Atlántico; reserva con mucha antelación.
- Pérgola da Foz
Pasea la pérgola de los años treinta por el paseo marítimo de Foz al caer la luz, y luego a dormir temprano; esa es toda la velada.
Lunes: Café sin prisas
- Café Majestic
El desayuno de la belle époque, huevos y pastel de nata bajo los espejos; un lunes por la mañana la sala es casi tuya.
- Livraria Lello
Una sola visita para el día: la escalera carmesí y el techo de vidrieras, con la entrada canjeable por un libro para el vuelo.
- Mercearia das Flores
Un último almuerzo ligero de queso, conservas de pescado y pan en el mostrador de ultramarinos de la Rua das Flores, antes del metro desde São Bento.