Sevilla para Los Románticos: un fin de semana de viernes a lunes
Naranjos, dulces amargos y un atardecer largo y lento.
El fin de semana para dos. Terrazas al atardecer, una mesa reservada con semanas de antelación, un paseo de vuelta a casa por el camino largo. Nada antes de las diez, nada con prisa, un despilfarro del que hablarás durante años.
Viernes: La hora de Bécquer
- Glorieta de Bécquer
Un ciprés rodeado por las tres mujeres de mármol de Coullaut Valera, el amor que llega, se queda y se va; siéntate bajo él a la hora en que el parque se vuelve ámbar.
- Flamenco en la Casa de la Memoria
Cien asientos en el patio de un palacio, sin amplificación, y un cante jondo que suena a añoranza hecha ritmo.
- Corral del Agua
Cena bajo la higuera, en un patio pegado a la muralla del Alcázar, con la fuente y una botella de Rioja haciendo de anfitriones.
Sábado: Palacios que siguen siendo casas
- Casa de Pilatos
El palacio de los Medinaceli, con azulejos desconchados, bustos romanos y buganvillas, conservado como casa familiar y no como museo.
- Hospital de los Venerables
La iglesia pintada por Valdés Leal y el Centro Velázquez, con un patio hundido que es el lugar más tranquilo de Santa Cruz.
- Abades Triana
El capricho: una caja de cristal en la orilla de Triana frente a la Torre del Oro, con el río oscureciéndose bajo ti mientras se encienden los faroles.
Domingo: Los limoneros de Machado
- Jardines del Real Alcázar
Olvida las salas de gala y recorre las galerías de jardín, la alberca de Mercurio y la Galería del Grutesco mientras los grupos siguen dentro.
- Palacio de las Dueñas
Antonio Machado nació aquí; los limoneros de su poema siguen en el patio del palacio de la duquesa de Alba.
- Casa Manolo León
Un comedor de casa señorial y un jardín iluminado con faroles, pluma ibérica y un Ribera, en una calle por la que ningún visitante pasa por casualidad.
Lunes: La cripta del poeta y una despedida dulce
- Panteón de Sevillanos Ilustres
Bécquer descansa en la cripta de la antigua iglesia de la universidad, junto a su hermano el pintor; consulta el horario de apertura, que es corto, antes de ir.
- Museo de Bellas Artes
Un convento mercedario tapizado de Murillo y Zurbarán, casi vacío un lunes por la mañana, con un patio donde sentarse después.
- Confitería La Campana
Una despedida de torrijas y café en la barra de mármol de la pastelería que lleva viendo Sierpes desde 1885.