Sevilla para Las Tres Generaciones: un fin de semana de viernes a lunes
Naranjos, dulces amargos y un atardecer largo y lento.
Un fin de semana que todos puedan seguir. Recorridos llanos y sitios donde sentarse, un barco o un funicular para ver el paisaje, un highlight al día que funcione a los ocho y a los ochenta, y cenas con mesa larga.
Viernes: La plaza y el río
- Plaza de España
Llana, enorme y rodeada de bancos de azulejo, uno por cada provincia; los puentes del canal son los únicos escalones, y son opcionales.
- Mercado Lonja del Barranco
Una cena temprana bajo el techo de hierro de la antigua lonja, puestos para todos los gustos y mesas lo bastante largas para todos.
- Paseo en barco desde la Torre del Oro
Un asiento para cada uno en el barco de una hora por el río, con embarque por una rampa y la cubierta inferior sin escalones; los puentes iluminados en el camino de vuelta.
Sábado: El palacio, una mesa larga, un coche de caballos
- Real Alcázar
Jardines de grava llana y bancos bajo los naranjos; mira las salas mudéjares de la planta baja y sáltate el palacio alto.
- Casa Manolo León
Una casa señorial de comedores y jardín, mesas grandes, pluma ibérica para los padres y una tortilla que los niños sí se comerán.
- Coche de caballos desde la plaza del Triunfo
Un coche para cuatro desde la catedral atravesando el parque, cuarenta y cinco minutos, la visita turística más llana que existe; los niños en el asiento abatible.
Domingo: Arriba en ascensor y flamenco a las cinco
- Metropol Parasol
Un ascensor hasta la pasarela, para que los abuelos vean lo mismo que los niños, con barandillas en todo el recorrido y los mosaicos del Antiquarium debajo.
- Casa Cuesta
Un comedor de azulejos en Triana de 1880, con mesas redondas para un grupo, cola de toro y croquetas, y el puente a un paseo llano.
- Museo del Baile Flamenco
El espectáculo de las cinco en el patio del museo, una hora, sillas para todos, y termina antes de que se cansen los más pequeños.
Lunes: La catedral y una despedida dulce
- Jardines de Murillo
Sombra de palmeras y bancos de azulejo en el borde de Santa Cruz, un parque infantil para los pequeños y un paseo lento para los demás.
- Catedral de Sevilla
La nave es llana y enorme, con bancos donde descansar; las rampas de la Giralda son para los valientes, y el patio de los naranjos para todos.
- Confitería La Campana
Un banco largo de pasteles y café en Sierpes, torrijas para la mesa, antes del autobús al aeropuerto desde la plaza de Armas.