Madrid para Los del Fin de Semana Lento: un fin de semana de viernes a lunes
Una meseta alta, cenas tardías y los cielos de Goya.
El fin de semana como descanso. Un hotel que merezca la pena, un hammam o un balneario, una visita sin prisas cada día, comidas que se alargan hasta la tarde y noches tempranas.
Viernes: Instalarse
- Jardines de Sabatini
Jardines formales bajo el Palacio Real, con un estanque y un banco para cada seto; el lugar para decidir que hoy no pasa nada más.
- Hammam Al Ándalus
Baños árabes en un sótano de Madrid: tres piscinas a distintas temperaturas y una sala de vapor, noventa minutos; reserva turno, que se llenan los fines de semana.
- La Barraca
Paellas y arroces desde 1958 en una sala de azulejos junto a la calle de la Reina; la paella para dos tarda treinta minutos, así que pídela primero.
Sábado: La comida larga
- Café Gijón
Un desayuno largo en el café de 1888 con el periódico y sin agenda, huevos y café bajo el techo alto.
- Palacio de Cristal
Un palacio de cristal junto a un estanque del Retiro, el único monumento del día; siéntate en los escalones y mira las tortugas.
- Café de Oriente
Una comida que se alarga hasta la tarde en la terraza frente al Palacio Real; la plaza de Oriente es el escenario, y la paella es el pedido.
Domingo: Un jardín y una comida larga
- Real Jardín Botánico
Jardines en terrazas junto al Prado, plantados en 1781; bancos al sol, dos invernaderos y nadie con prisa.
- Posada de la Villa
Cordero asado y cocido en una posada de 1642 de la Cava Baja; la mesa es tuya toda la tarde.
- Parque del Oeste
Un parque en la ladera al oeste del Palacio, con el rosedal y el templo egipcio en lo alto; lo bastante llano para bajar la comida.
Lunes: Un cuadro
- Café Comercial
Desayuno en el café de 1887 de la Glorieta de Bilbao, con los periódicos del lunes y una mesa junto a la ventana.
- Museo Thyssen-Bornemisza
Un museo, una hora y media: siete siglos de pintura; abre a mediodía los lunes.
- Mercado de San Antón
Un almuerzo ligero en la azotea del mercado de Chueca; la azotea está abierta y los puestos son pequeños.