Roma para El Viajero en Solitario: un fin de semana de viernes a lunes
Cada capa de la ciudad sigue abierta al público.
El fin de semana que es solo tuyo. Barras en lugar de mesas, una ruta de montaña por la mañana antes de que se levante nadie, una galería a la apertura y la libertad de cambiar el plan a mediodía.
Viernes: Hasta el Gianicolo
- Terraza del Gianicolo
La mejor vista gratuita de la ciudad, con el cañonazo del mediodía y el faro de los italianos de Argentina; los bustos bordean el paseo.
- Fontanone y Tempietto
El pequeño templo redondo de Bramante en un patio, normalmente abierto y casi siempre vacío; la gran fuente de abajo es el lugar para ver el atardecer.
- Barra de Supplizio
Bolas de arroz fritas y una cerveza de pie, luego vuelve caminando por el Tíber hasta donde duermas.
Sábado: La Apia en bici
- Alquila una bici en el Appia Antica Caffè
Recorre la antigua carretera más allá de las catacumbas y los acueductos hasta la Villa dei Quintili; tres horas de ida y vuelta, sin nadie que te espere.
- Parco degli Acquedotti
Siete acueductos que cruzan un campo, el lugar donde empieza La gran belleza; un bocadillo en la hierba bajo los arcos.
- Pizzarium Bonci
La mejor pizza al taglio de Roma, comida de pie en un estante fuera con quien tengas al lado; los ingredientes cambian cada hora.
Domingo: Hasta el mar
- Tren a Ostia Antica
Treinta minutos hasta la ciudad portuaria de la antigua Roma: teatro, termas, mosaicos y sin multitudes; un pueblo entero para recorrer a tu ritmo.
- Playa de Ostia y el memorial de Pasolini
Camina por la playa hasta el monumento donde mataron al director en 1975, y luego nada; el tren de vuelta sale cada quince minutos.
- Cesare al Casaletto
Tranvía 8 hasta el final de la línea para alcachofas fritas y ñoquis en la barra; la carta de vinos es la mejor de cualquier trattoria de la ciudad.
Lunes: Amanecer en el foro
- Campidoglio al amanecer
Mira el foro desde la terraza trasera antes de que se venda una sola entrada; la plaza de Miguel Ángel está vacía y la luz viene del este.
- Monte Testaccio
La colina de fragmentos de ánforas, abierta bajo petición a través de la Sovrintendenza; si no, recorre su base, donde los fragmentos asoman en todos los muros.
- Mordi e Vai
Un bocadillo de rabo de toro braseado del puesto del mercado, comido en la barra con los habituales, y luego el Leonardo Express.